domingo, 8 de febrero de 2015

What Maisie knew.

Lo que Maisie sabe: “una horrible historia de adulterio narrada a través de los ojos de una niña que no está capacitada para entenderla” (Borges)

Es una película que se estrenó en el 2012 pero ahora está en cines aquí en España... si, ya saben, somos ese país...

En castellano han traducido el título como ¿Qué hacemos con Maisie?. Me parece un error absoluto y además me ha hecho darme cuenta de lo importante que es la forma en la que hagas la pregunta. La traducción convierte a Maisie, una niña, en el objeto de la frase. El actor, el sujeto, es nosotros. En ese nosotros podemos intuir que son los padres de Maisie pero también podemos vernos todos como una generalización de los adultos, los que vemos la película... ¿qué hacemos con esta niña? qué hacemos con los niños?

En cambio en inglés es una afirmación. Rotunda. What Maisie knew.

La película la vemos desde el punto de vista de la niña. Todo el tiempo. Pasan cosas tristes y objetivamente desesperantes e injustas para una niña pequeña. Al menos desde la visión del adulto. Desde la visión del otro lado de la pantalla, desde la óptica del ¿qué hacemos con Maisie?. Pero si intentamos hacer el ejercicio de ver la película como creo que Carroll Cartwright (o Henry James, ya que es la adaptación de una novela) pretendía, si intentamos ver lo que sabe Maisie, nos damos cuenta que, desde el ángulo de la niña, no es tan terrible como parece.

Si, la van llevado como un saco de patatas de un lugar a otro. Nadie tiene tiempo para ella. No es la prioridad de ninguno de los adultos que deberían cuidarla. Es un estorbo, algo que molesta y que no saben qué hacer con ella porque interfiere en sus vidas de adultos... desde el punto de vista de la niña, tiene una mama que la quiere aunque es un poco rara y a veces no se porta bien, tiene un papa que la quiere aunque casi nunca está... y están los otros dos personajes que parecen preocuparse por ella de verdad y le regalan momentos preciosos...

Todo depende del nivel de sufrimiento. Si miramos la película como adultos nos sentimos fatal. Duele y entristece mucho ver cómo tratan a esa niña y resulta casi surrealista que pueda ocurrir historias como esas (que las hay, of course). En cambio para la niña no es tan terrible. Seguramente será algo que, cuando crezca y entienda la dimensión de lo que ocurrió, tenga que tratar en terapia... o no, porque a partir de ese momento su vida va funcionando y eso se convierte en un buen material para escribir, pintar o componer...

Lo que me parece importante señalar aquí es que la mirada de los niños es distinta a los adultos y la mayoría de las veces tendemos a ver con nuestros ojos lo que ellos hacen, dicen o sienten.. y esto no tiene ningún sentido. No funciona. No es realista. Si quieres saber qué siente un niño míralo con los ojos del niño que una vez fuiste. ¿Cómo se hace? Pues es muy difícil porque, inevitablemente, tendemos a mirar nuestra propia infancia con los ojos de un adulto, como si entonces supiésemos lo que sabemos ahora, como si entonces sintiésemos como sentimos ahora... parece una tontería pero, persigue un globo, vuela una cometa o corre como si nadie te estuviese mirando.. hazlo y déjate sentir... esa es la emoción del niño.

Si somos capaces de hacer este ejercicio cuando estemos ante un niño veréis como la conexión es instantánea. El adulto que somos, el super Yo social ha convertido al niño, a Maisie, en un objeto más cuando, quizás, lo que sería interesante es recuperar en algunos momentos la mirada del niño... lo que Maisie sabe.

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