domingo, 8 de febrero de 2015

Algunas ideas temáticas.

Unas pinceladas:
Acerca de los trastornos alimentarios, en concreto anorexia nerviosa. 
Algunos comentarios comunes o conceptos asociados: llamar la atención, la moda, estar delgada para “gustar al otro”.
Ocurre que la anorexia es más compleja que niñas (y cada vez más niños) que quieren estar delgados. Resulta que muchos de estos niños luego se hacen adultos y arrastran este síntoma porque, por ahora, la anorexia no se cura. Y no se cura por el enfoque. 
Últimamente no paro de pensar en la forma de enfocar los síntomas actualmente. Se piensa en la anorexia como un trastorno de la alimentación cuando más bien tiene relación con la no alimentación. Con el no comer o, mejor dicho, con el comer nada. Llenarse de nada, de vacío. ¿Por qué? Lo más sencillo y superficial es relacionarlo con el cuerpo. El culto al cuerpo, pero creo que esto se queda corto. Que no digo que no sea una explicación válida porque estoy segura que muchas de esas chicas se lo explican así. Han aprendido a pensar de esa forma. Estoy gorda y no como. Hay chicas que se sienten gordas y hacen ejercicio, hay chicas que se ven gordas y les da igual estarlo, o al menos sus vidas no giran en torno a esto. ¿Qué les pasa a las chicas que dejan de comer porque “se ven gordas”?
Hasta que no entendamos que es una forma de vida, hasta que no encontremos la relación con las emociones de este trastorno, la clara relación con las emociones ¿qué estamos controlando con la comida? ¿Qué es lo que estas chicas pueden controlar y qué las desborda? 
Y digo que es una forma de vida porque tu cabeza se organiza de esta manera. Cualquier problema que percibas con angustia, con sufrimiento, desbordante, va a activar en ti el proceso de no comer… y te darás cuenta en el momento o cuando, semanas después te digan “estás más delgada, ¡qué guapa!” o cuando algo hace click y te miras contando las calorías de los alimentos. Porque no es algo que se cure. Porque es un síntoma de que algo anda mal pero si nunca nos paramos a pensar en lo que hay debajo (y evidentemente ellas solas no pueden hacerlo) no va a resolverse. La anorexia, como la ansiedad, como los tics en los TOC, nos hablan de que algo anda mal. Pero nos centramos en el síntoma, ¿qué le pasa? que no come… 
Esas chicas que se llenan de nada, que prefieren llenarse de vacío, ¿qué les falta? ¿cómo hacen para explicarse el mundo? ¿cómo se relacionan con las otras personas a su alrededor? y, lo más importante, ¿cómo se hablan a sí mismas de todo esto? 
Puede parecer filosofía pero últimamente he estado leyendo a Fromm y quizás ando un poco contaminada de humanismo. Pero no puedo evitar ver una relación entre como estas chicas se relacionan con la alimentación y cómo las personas se relacionan entre ellos. Cómo se nos ha olvidado por completo lo de superar la separatividad para estar completos, o mejor, para estar tranquilos. Como el rechazar la comida está en relación directa con el rechazar el impulso vital, la vida en sí misma. SI no comes no puedes vivir. Pero si no comes estás rechazando algo más, rechazas la imposición del deseo del otro. Rechazas la imposición del deseo de un “grande” que te impone la alimentación… rechazas el deseo del otro sobre el tuyo… y tú controlas, controlas lo que comes o, mejor, lo que no comes, y así controlas lo que vives, lo que sientes. Porque si no necesitas ya no tendrás que perder. Ya no tendrás que sobrevivir en una sociedad que te exige serlo todo y serlo ya y serlo perfecto. 
“Vivimos en una época en la que se vivencia una saturación perpetua y constante del deseo en favor de una plenitud siempre posible. Es como si las normas que rigen en esta sociedad de consumo tiranizasen nuestro ser de vacío, efecto del lenguaje, en favor de ese ser pleno de objetos que pretende, bajo la mascarada de los diversos complementos, venir a calmar lo que por estructura es incolmable.” 
Y como no se calma, y como no es suficiente porque tiene que ser más intenso, pues no deseo, pues no como, pues no crezco...
Y en otra ocasión hablaré de las madres y de la anorexia como “cuerpo no sexualizado”… que hoy Freud ha dejado el diván a Fromm y no estoy de humor. 

1 comentario:

  1. Me ha encantado, prefiero el enfoque freudiano pero ... interesante punto de vista.

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