martes, 17 de marzo de 2020

A guardo, pero no es, pero... nada.

Pregunta: – ¿Qué piensa usted de la agitación contradictoria
que se efectúa desde hace algunos años en China?

Lacan: – Aguardo, pero no espero nada.
Las contingencias irrumpen en lo real como una inesperada bofetada a la construcción imaginaria… y simbólica. Esos semblantes en los que uno a uno se resguardan de un Real sin ley, albergando esperanza para reducir la angustia, se tambalean ante lo fuera de guión. Por más películas de apocalipsis que se hayan rodado, es ficción al otro lado de la pantalla, como las primeras imágenes de Wuhan.

Pero se ha abierto una grieta en ese teatro imaginario en el que nos refugiamos los seres hablantes y cada uno, uno a uno, tendrá que hacer con ello.

Incluso los más advertidos sobre los semblantes y el real que cubren, son capaces de construir un universo imaginario al otro lado del espejo que los mantiene de pie, enteros, sujetos. Parece que hay diferencia entre saber y Saber ser/hacer. El velo a la existencia de lo real cubre la vida, incluso de los más advertidos. Se hace palpable la distancia entre el saber teórico y el saber en el propio cuerpo. Una hiancia entre lo simbólico, lo imaginario y lo real.

Desde la lectura de Lacan se habla del Real, pero refugiados en el semblante. Y se escucha ese Real en cuerpos de analizantes, mas no por ello se deja de renegar, formando parte de ese mundo de semblantes que di-simulan lo Real.

Lacan hablaba del Real como su síntoma, “yo hablo de lo real…es mi síntoma … El verdadero real implica la ausencia de ley”1. Estar advertido no significa que uno sepa cómo hacer. Esto es algo que cada uno tiene que inventar, uno a uno.

Teniendo en cuenta la situación actual, en la que cada cual tiene que hacer frente a un desencadenamiento del Real, inesperado, trastocando el teatro rutinario del día a día y poniendo de relieve lo iluso de la construcción del mundo, veremos cómo cada cual puede contener la angustia que conlleva desvelar el agujero.

Afortunadamente las defensas son sólidas. El humor, la construcción de nuevas ficciones y el poder de la negación permitirán que dentro de unos días todo vuelva a esa ficticia normalidad y estos días no serán más que anécdotas dentro de un relato recién construido del lado imaginario con una pizca de simbólico que permitirán, una vez más, velar el Real y mantenernos a la espera.

Habrá algunos que podrán encontrar una nueva posición, un nuevo modo de habitar la vida que pase más por el aguardar, que no esperar. Y mentirse un poco menos, “esa a la que llegó Lacan cuando experimentó que la causa está perdida porque el Otro no existe, salvo en la transferencia”2.




Citas: 
1 (J.Lacan /Seminario XXIII El Sinthome)

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